NUESTRA SEÑORA DEL BUEN REMEDIO

Patrona de la Orden de la Santísima Trinidad

 

“Los hermanos, para crecer cada día más en santidad y dar frutos más abundantes de apostolado, honren a la Virgen María con afecto filial y con verdadera devoción, fomenten su culto, venerándola, según una antiquísima tradición de la Orden, bajo el título de bienaventurada Virgen María del Remedio, patrona principal de la Orden, rezando el rosario mariano y celebrando misa votiva y liturgia de las horas el sábado, según las rúbricas.» (Const. 52)


“La bienaventurada Virgen María, Madre del Redentor, es para nosotros modelo de fidelidad y compromiso. En la Familia Trinitaria, la veneramos bajo el título de Madre del Buen Remedio.» (P.V.L.T. 19)


Los trinitarios (religiosos, religiosas y laicos) veneran, como patrona principal de la Orden a la Virgen del Buen Remedio, cuya solemnidad se celebra el 8 de octubre. Según cierta tradición, el tercer general de la Orden, Fray Guillermo el Escocés (+1222), fue el primero en inculcar el culto mariano bajo esta advocación. De notar que, en el lenguaje medieval, los verbos «redimere» y «remediare» y los sustantivos «redime» y «remede», tenían un significado similar: redimir, rescatar; rescate, remedio (en su alcance de salvación, liberación). Esto explica que, en los escritos de los siglos XVI-XVIII, se le den a la patrona los tres títulos: «del Remedio», «del Rescate», «de la Redención».


La representación más antigua hoy conservada es una imagen románica, que perteneció a la primera casa de los trinitarios en Marsella: está la Virgen sentada, con el Niño sobre el brazo izquierdo y con una bolsa de dinero en el derecho. La bolsa es alusiva a una presunta aparición de la Virgen en Valencia a San Juan de Mata para hacerle entrega de una cantidad de dinero que necesitaba con urgencia para concluir un rescate de cautivos.


Parece que el Capítulo General de 1230 ratificó la veneración de la Virgen María (sin título preciso) como patrona de la Orden. Es, sobre todo, a partir del siglo XV cuando se desarrolla una creciente atención hacia la Virgen del Buen Remedio (o del Remedio), a cuya advocación se dedican iglesias, altares, cofradías, etc.


El Capítulo General de 1688 mandó venerar a la Virgen como patrona bajo el título «del Remedio», dedicándole en cada convento un altar y celebrando su fiesta el 7 de octubre, con sermón y particular solemnidad. El 1921, Fray Javier de la Inmaculada, Ministro General, proclama el patronazgo de la Virgen del Buen Remedio sobre toda la Orden; y este dato se incluye en las Constituciones de la Orden de 1933. Con la Carta Apostólica «Sacrarium Trinitatis», del 10 de marzo de 1961, Juan XIII ha dado carácter oficial en la Iglesia a dicho título y patronazgo.


En la Familia Trinitaria, María es vista, por un lado, como modelo y guía de una vida totalmente consagrada a la Trinidad; y, por otro, como modelo, guía y madre providente de un apostolado evangélico orientado a los pobres y a los creyentes perseguidos. El trinitario la contempla y la abraza en su condición de «trinitaria» cabal y de madre «corredentora» unida a Cristo. Y se confía a su «mediación maternal» para ser configurado con Cristo trinitario-redentor y entregarse al pobre y al oprimido con el espíritu del «Magníficat».


La solemnidad de Nuestra Señora del Buen Remedio, Madre y Patrona de toda la Familia Trinitaria, se celebra el 8 de octubre.

 

Tomado de: Pujana, Juan.  La Orden de la Santísima Trinidad.  España.  1992.

 

 

SAN JUAN DE MATA

Fundador de la Orden de la Santísima Trinidad

(1154-1213)

 

Probablemente en 1154, nacía en Faucon (Provenza), al norte de Marsella, Juan de Mata. Desde su más tierna infancia no se sintió ajeno al problema social de su tiempo, tal vez más candente que en ninguna parte en el cercano puerto de Marsella. Y, ya estudiante en la universidad de París, su mente se llenaba de las ideas y desasosiegos que, sobre la lacra social de la cautividad, llegaban a sus oídos.


Durante la celebración de su primera misa en París, pedía a Dios que le señalara el camino a seguir en su sacerdocio. Fue entonces cuando tuvo la inspiración de entregarse por completo a buscar la libertad de los cautivos en manos de los musulmanes. Era el 28 de enero de 1193. La visión de la figura del Redentor, con dos cautivos encadenados a cada lado, uno pálido y macilento y otro negro y deforme, era el signo de su futura misión. El Obispo de París (Mauricio de Sully) y el Abad de S. Victor (Guerín), presentes en la celebración, atestiguan esta visión y serán muchos las autores que afirmen el carácter excepcional de su inspiración.


Posteriormente plasmará esta visión en un mosaico que lo colocará en la fachada del convento de Santo Tomás in Formis (Roma), donde aún se conserva.


A partir de ese momento, la mente y el corazón de Juan de Mata empezaron a diseñar su nuevo proyecto. Retirado en Cerfroid, en la diócesis de Meaux, a unos 80 kilómetros de París, se encontró con un grupo de ermitaños, entre los que se encontraba Félix de Valois, que se unieron a él y con ellos comenzó a vivir la nueva experiencia. Fue hacia el 1194.


Pasado el tiempo y viendo el desarrollo de su idea, sintió la necesidad de someter, para su reconocimiento, el nuevo proyecto al Sumo Pontífice, Inocencio III. Quería actuar bajo la protección y reconocimiento de la Iglesia. Sería el primer fundador que diera oficialmente este paso de reconocimiento eclesial. A tal fin, en 1198 se dirigía a Roma y, recibido por el Pontífice, sería remitido de nuevo a París a recabar información y opinión de su Obispo. De nuevo en Roma a finales del año, llevando consigo las cartas solicitadas, el 17 de diciembre, a través de la Bula "Operante divinae dispositionis", el Papa Inocencio III reconocía la Orden y aprobaba la Regla de la nueva institución que, bajo la advocación de la Trinidad ('a los hermanos de la Santa Trinidad', se dirigirá en la Bula), hará presente en la Iglesia la misión redentora de Jesucristo.


Desde ese momento, su figura y su obra, en la Iglesia y en la sociedad del siglo XIII y posteriores, será la referencia de libertad para los cautivos en manos de los mahometanos y el faro luminoso que irradie nuevos aires de redención en las víctimas de la cautividad. Figuras como Cervantes y otros miles de cautivos sentirán en su vida la fuerza liberadora del nuevo proyecto de San Juan de Mata.


Juan de Mata entrega su alma a Dios Trinidad el 17 de diciembre de 1213, quince años después de la aprobación de la Regla.


La solemnidad de Nuestro Padre, San Juan de Mata, se celebra el 17 de diciembre.

 

Tomado de: www.trinitarios.org

 

 

SAN FÉLIX DE VALOIS

Religioso de la Orden de la Santísima Trinidad

( + 1212)

 

Por: Fray José Hernández Sánchez, O.Ss.T.

Ministro General de la Orden Trinitaria 1995-2007


Nuestro Padre San Félix de Valois ha sido siempre considerado, en la tradición de la Orden, como principal colaborador de San Juan de Mata y cofundador.


Junto a la figura activa de y emprendedora de San Juan de Mata, San Félix de Valois aparece como el compañero fiel y el colaborador primero en las tareas de la fundación y consolidación de la Orden. San Félix de Valois, por su condición de ermitaño, es considerado como el representante de la dimensión contemplativa de la vida religiosa trinitaria.


Se cree que estaba al frente de aquel grupo de ermitaños que recibieron en Cerfroid a nuestro Padre San Juan de Mata y que acogieron con entusiasmo su proyecto, para el cual "ofrecieron sus personas y bienes".


En la secuencia del siglo XII se habla, por primera vez, de dos hombres de santa vida, que tras una experiencia eremítica en Cerfroid, fueron a Roma para solicitar de papa Inocencio III la aprobación papal. Estos "dos hombres", fueron Juan y Félix.


En la historia de la "Casa de la Trinidad" de Marsella, allá por los años 1203, 1208 y 1210, encontramos tres documentos que aluden al ministro Félix. Siendo la casa de Marsella la más importante de la Orden, no es de extrañar que, mientras San Juan de Mata andaba de gira por Francia y España, dejara a como animador y responsable de la casa de Marsella a su principal colaborador.


La primera vez que aparece claramente su nombre es en un documento del siglo XV escrito por el gran Ministro General de la Orden, Fray Robert Gaguin. Dice así: "Bajo Inocencio III, pontífice romano, surgió la Orden de los Hermanos de la Santa Trinidad, fundada por Juan de Mata y Félix el anacoreta". Las primeras biografías completas de San Félix son del siglo XVII.


La tradición coloca su nacimiento para la vida eterna en la Casa Madre de Cerfroid, en el año 1212.


El culto inmemorial de San Félix de Valois fue reconocido por el papa Alejandro VII el 21 de octubre de 1666. Clemente X lo inscribió en el Martirologio Romano, fijando su fiesta para el 4 de noviembre. Inocencio XI, en 1679, la cambió al 20 de noviembre. Inocencio XII, en 1694, la extendió a la Iglesia Universal. En la última reforma litúrgica postconciliar, su memoria fue cancelada del calendario universal. Quedó reducida al calendario de la Orden que celebra su memoria el 4 de noviembre. También se celebra su memoria en la Diócesis de Soissons (Diócesis de Cerfroid). Es patrono de la parroquia de Cerfroid. En Brasil hay una prelatura dedicada a San Félix de Valois. Se llama Saõ Felix de Araguala. Allí celebran su fiesta con rango de solemnidad. En otros lugares se encuentran parroquias y asociaciones que lo veneran como patrono y titular.

 

Tomado de: Hernández, José.  Espigando en el patrimonio trinitario.  Roma.  2002.

 

 

SAN JUAN BAUTISTA DE LA CONCEPCIÓN

Reformador de la Orden de la Santísima Trinidad

(1561-1613)

 

El 14 de febrero, la Familia Trinitaria celebra la fiesta de San Juan Bautista de la Concepción, reformador de la Orden Trinitaria.


El Reformador Trinitario nació en Almodóvar del Campo(Ciudad Real, España) en 1561 y fue bautizado con el nombre de Juan García Rico. En 1576, Santa Teresa de Jesús, visita a sus frailes carmelitas descalzos de Almodóvar y se hospeda en la casa de Juan. Al despedirse, mientras saluda agradecida a toda la familia, se fija en el joven Juan y dice a su madre: «Su caridad, patrona, tenéis aquí, un hijo que llegará a ser un gran santo; será padre y director de muchas almas y reformador de una gran obra que se conocerá a su tiempo».


Juan ingresa a la Orden Trinitaria Calzada en 1580 en la ciudad de Toledo y adopta el nombre de Juan Bautista. Emite la profesión religiosa en la misma ciudad en 1581.


Después de muchas luchas y pruebas, decide ingresar, en 1596, en la casa recoleta o reformada de Valdepeñas (España), diciendo al ministro: «Padre, yo vengo a ser fraile descalzo y a hacer penitencia». Abandona definitivamente sus prendas de calzado.


Por petición de Fray Juan Bautista Rico, el papa Clemente VIII, el 20 de agosto de 1599, expide el breve «Ad militantis Ecclesiae regimen», por el que se erige la «Congregación de los hermanos reformados y descalzos de la Orden de la Santa Trinidad». El 8 de diciembre de ese mismo año inicia su año de probación en la descalcez. Comienza a apellidarse «de la Concepción». En Valdepeñas, profesa como trinitario descalzo el 18 de diciembre de 1601.


Muere, en olor de santidad, en el convento de Córdoba, a las tres de la tarde del 14 de febrero de 1613 susurrando ante el crucifijo: «Bien sabéis, Señor, que he hecho cuanto he podido».


Fue proclamado beato por el papa Pío VII el 26 de septiembre de 1819. El 25 de mayo de 1975, Solemnidad de la Santísima Trinidad, el papa Pablo VI lo canoniza.

 

 

SAN MIGUEL DE LOS SANTOS

Protector de la Juventud Trinitaria

(1591-1625)

 

Nació un 29 de septiembre de 1591 en Vic (Barcelona, España), en el seno de una familia muy piadosa y siendo el séptimo de ocho hermanos.

           

Ingresa en el convento de los trinitarios calzados de Barcelona en 1603.  En 1606 inicia el noviciado en San Lamberto (Zaragoza), profesando el 30 de septiembre de 1607.

 

Llevado por el espíritu de la reforma, se pasa a la descalcez.  Toma el nuevo hábito en Oteiza, cerca de Pamplona.  Realiza su segundo noviciado en Madrid y Alcalá de Henares, profesando en esta ciudad el 29 de enero de 1609.

 

Fue conventual en La Solana y Sevilla de 1609 a 1611.  Estudió filosofía en Baeza desde 1611 a 1614, año que fue enviado a Salamanca a cursar la teología.  Al cabo de un año regresó a Baeza, donde concluyó sus estudios teológicos.  Desconocemos el lugar y fecha de su ordenación.  Durante los siete años que reside en Baeza (1615-1622) ejerció de confesor, predicador y vicario.  Finalmente es enviado a Valladolid en mayo de 1622, como ministro del convento, en donde fallece el 10 de abril de 1625, a los treinta y tres años de edad.

 

Vivió su ideal cristiano en la descalcez trinitaria, con sencillez y rigurosa observancia.  Destacó por su profundidad mística, mostrada, sobre todo, en su devoción al sacramento de la Eucaristía y en sus frecuentes éxtasis.  Se distinguió también por la continua mortificación de su cuerpo y por una intensa vida de apostolado.  Se le atribuye un breve tratado místico sobre “la tranquilidad del alma”.  La Orden Trinitaria lo reconoce como patrón de la juventud trinitaria.  Fue beatificado el 2 de mayo de 1779 y canonizado el 8 de junio de 1862, fecha en que se celebra su fiesta.

 

 

BEATA ANA MARÍA TAIGI

Patrona de la Tercera Orden de la Santísima Trinidad

(1769-1837)

 

Nació en Siena (Italia) el 29 de mayo de 1769. A los catorce años recibió de su buena madre una lección de caridad impactante: vio recoger, limpiar y vestir el cadáver del santo mendigo Benito José Labre, muerto en 1783 en la calle sobre los peldaños de una iglesia.


Se casó con Domingo Taigi en enero de 1790. El matrimonio procreó siete hijos, cuatro hembras y tres varones, de los que tres fallecieron a corta edad. Vivió en humilde sencillez, atendiendo a un hogar pobre y con siete hijos, viéndose obligada, en varias ocasiones, a sostener la casa con sus labores de costura, cuando su esposo perdió su trabajo. Fue una mujer de luces extraordinarias y rodeada de maravillosos carismas y dones extraordinarios.


La eucaristía, con comunión diaria, la oración personal, un tenor de vida pobre y penitente, la entrega generosa a los quehaceres de esposa, madre y abuela, la prodigalidad en favor de los indigentes, los enfermos, las familias desunidas, todo ello con el auxilio de alguna que otra gracia singular como inspiraciones y revelaciones: son los ingredientes que se conjugan en sus cuarenta y siete años de vida conyugal.


Abrazó la Tercera Orden Trinitaria en 1808, en la Iglesia de San Carlino de los Religiosos Trinitarios. En ese grupo de terciarias intimó espiritualmente con la Beata Isabel Canori Mora, otra santa madre de familia. Se asoció gustosa a la crucifixión redentora de Cristo, procurando vivir su maternidad como oblación de amor por la santidad de la Iglesia y la paz social.


Tras ocho meses de de terrible enfermedad, que la tuvo cosida a la cama, entregó su alma a Dios Trinidad en Roma el 9 de junio de 1837. Le sobrevivió su esposo, siendo uno de los testigos más cualificados del proceso de beatificación que se inició en 1863.


El Cardenal Pedicini refiere a su declaración jurada acerca de los portentos que él presenció en esa mujer extraordinaria, y que pueden ser consultados en el proceso de su beatificación.


Dice el citado Cardenal que Ana María Taigi veía los pensamientos más secretos de las personas presentes o ausentes; los acontecimientos de los siglos pasados y la vida que llevaban los más importantes personajes.

 

Podría decirse que este don era omnisciente, era el conocimiento de todas las cosas en Dios, en la medida que la inteligencia humana es capaz de conocerlo en esta vida. Y agrega el Cardenal: "Me siento impotente para descubrir las maravillas de quien fui confidente durante 30 años".


Fue beatificada el 20 de mayo de 1920, Solemnidad de la Santísima Trinidad, por Su Santidad Benedicto XV. Su cuerpo se venera en la Basílica de San Crisógono de los Religiosos Trinitarios en Roma.


El decreto de beatificación la señala como: "Prodigio único en los fastos de la Santidad".

Su fiesta litúrgica se celebra el 9 de junio.

 

 

BEATO DOMINGO ITURRATE

Religioso Trinitario

(1901-1927)

 

Primogénito de once hermanos, Domingo Iturrate Zubero nació en Dima (Vizcaya, España) el 11 de mayo de 1901. Al mismo tiempo que un temperamento sensible y propenso a la irritabilidad, desde niño iban despuntando en él, al calor de un buen hogar cristiano, los gérmenes de una honda piedad eucarística y mariana, así como la inclinación vocacional. Al recibir la primera comunión, con diez años de edad, se le podía considerar ya un enamorado de Cristo.


Abrazó la Orden Trinitaria en 1914 (noviciado en 1917; primeros votos en 1918). Al final del noviciado, su aspecto físico denotaba a las claras que calcaba la mano en privaciones y penitencias, pero nadie supo intuir su calvario interior. A posteriori, gracias a una posterior confidencia suya al director espiritual, se supo que de los 14 a los 17 años había sido sometido por Dios a la llamanda «noche oscura del espíritu», transida de sequedades, zozobras, angustias, con la persuación de pertenecer al «número de los réprobos y condenados». «El día de mi profesión simple -sigue su declaración- cesaron los trabajos interiores y recibí el don de la tranquilidad. Desde entonces -habla al final de su vida- mi serenidad de ánimo es habitual; la paz y la quietud interior, inalterables».


En la Universidad Gregoriana, de Roma, cursó sus estudios filosóficos y teológicos (1919-1926) con óptimas calificaciones y el broche del doctorado en ambas disciplinas. Emitió sus votos solemnes el 23 de octubre de 1922; dos años más tarde, con el asentimiento de su santo director espiritual, Fray Antonino de la Asunción, abrazó «el voto de hacer lo que conociere ser más perfecto». Fue ordenado sacerdote el 9 de agosto de 1925.


Anhelaba ser misionero y heraldo del misterio trinitario en tierras de infieles; los superiores le orientaban al campo de la formación. Pero la Providencia tenía otro designio. En junio de 1926 se le reveló la enfermedad (tuberculosis pulmonar) que le llevaría a la tumba en Belmonte (Cuenca, España) el 7 de abril de 1927.


Fue Beatificado el 30 de octubre de 1983 por el papa Juan Pablo II; sus reliquias se veneran en la Iglesia del Redentor (Algorta, España), de los Religiosos Trinitarios.


Su fiesta litúrgica se celebra el 11 de mayo.

 

Tomado de: Pujana, Juan.  La Orden de la Santísima Trinidad.  España.  1992.

 

 

SANTA INÉS, virgen y mártir

Patrona principal de la Orden de la Santísima Trinidad

 

Murió mártir en Roma en la segunda mitad del siglo III o, más probablemente, a principios del IV. El Papa Dámaso honró su sepulcro con un poema, y muchos Padres de la Iglesia, a partir de san Ambrosio, le dedicaron alabanzas. En este día, 28 de enero de 1193, nuestro santo Padre Juan de Mata fue iluminado por una visión celestial para que fundara la Orden de la Santísima Trinidad. En recuerdo de tal acontecimiento, santa Inés es venerada como patrona principal de la Orden y se celebra su fiesta el 28 de enero.

 

 

 

OTROS(AS) SANTOS(AS) Y BEATOS(AS)

 

SAN JUAN DE RIBERA, obispo
Cofrade de la Santísima Trinidad

(7 de enero)

 

Nació en Sevilla, España, hacia el año 1532. Después de los estudios de humanidades, cursó en Salamanca las disciplinas sagradas. Ordenado sacerdote, por sus relevantes virtudes, fue elevado a la sede episcopal de Badajoz primero, y a la de Valencia después. Cumplió extraordinariamente el oficio de encomendado. En modo especial promovió el mejoramiento de las costumbres  y atendió con cuidado a la sólida formación del clero, tanto en el campo doctrinal como en el espiritual y sacerdotal. Colmado de virtudes, murió el 6 de enero de 1611.

SAN VICENTE PALLOTTI, presbítero
Terciario Trinitario

(22 de enero)

 

Nació en Roma el año 1795. Ordenado sacerdote, enseñó teología en el Seminario romano y fundó la sociedad de apostolado católico con el fin de afianzar la fe sobre todo con obras de caridad. Murió en 1850.

 

BEATA ISABEL CANORI MORA, madre de familia
Terciaria Trinitaria

(4 de febrero)

Nació en Roma en 1774. A los 22 años, con elección atentamente madurada, se casó y tuvo cuatro niñas.  Aunque humillada y maltratada de miles formas por su marido infiel, todo lo soportó con admirable paciencia y dulzura; a las violencias físicas y psicológicas respondió con total fidelidad, rechazando absolutamente la separación.  Se dedicó a la oración y a las obras de misericordia, particularmente entre los pobres y enfermos; acogía a quienes se dirigían a ella por alguna necesidad espiritual o temporal, prestando particular atención a las familias en dificultad.  Se donó a sí misma por la conversión de su marido, por el Papa, la Iglesia y su ciudad de Roma, donde murió en 1825.  Sus restos reposan en la iglesia de San Carlino en Quattro Fontane (Roma).

BEATO DIEGO JOSÉ DE CÁDIZ, presbítero
Cofrade de la Santísima Trinidad
(24 de marzo)

 

Nació en Cádiz, España, el año 1743. Ingresó en los capuchinos. Nombrado predicador, recorrió casi toda España. Con la eficacia de la Palabra divina y el testimonio ejemplar de su vida, indujo a toda clase de personas a la honestidad de las costumbres y a la piedad cristiana. Fue eximio propagandista de la devoción de la Virgen y del culto a la Santísima Trinidad. Murió el 24 de marzo de 1801.

 

 

SAN BENITO JOSÉ LABRE
Cofrade de la Santísima Trinidad

(16 de abril)

Nació en Francia de una humilde familia el año 1748. Intentó muchas veces ingresar en algún monasterio, pero otras tantas fracasó en el intento. Entonces se dedicó a peregrinar, visitando muchísimos santuarios, particularmente de Italia; en todas partes fue ejemplo de oración y modelo de vida cristiana. Los últimos años de su vida transcurrieron en Roma, donde murió el año 1783.

 

BEATO INOCENCIO XI, papa
Terciario Trinitario

(12 de agosto)

 

Nació en Como, el año 1611. Se doctoró en Nápoles en derecho civil y canónico. En Roma es ordenado sacerdote, primero fue encargado de la curia y después creado cardenal. Destinado a la iglesia de Novara, fue un pastor bueno y solícito. Reclamado por Roma, en 1676 fue elegido para el máximo gobierno de la Iglesia, a la que guió sabiamente y con mano firme, a pesar de las numerosas contrariedades y los tiempos difíciles. Murió en 1689.

SAN LUIS, rey de Francia
Terciario Trinitario

(25 de agosto)

 

Nació el año 1214. Subió al trono de Francia a la edad de 22 años. De su matrimonio tuvo once hijos, a los que posteriormente dio una excelente educación. Se distinguió por su espíritu de obediencia y oración, y por su amor a los pobres. En su manera de gobernar, se preocupó de la paz entre las naciones y del bien temporal y espiritual de sus súbditos. Promovió dos cruzadas para liberar el sepulcro de Cristo, y murió cerca de Túnez el año 1270.

 

 

BEATO MARCOS CRIADO,

presbítero y mártir

(24 de septiembre)

 

Nació en Andujar, España, hacia el año 1522. Ingresó en la Orden Trinitaria. Nombrado predicador se trasladó a las provincias de Almería y Granada, donde anunció la Palabra de Dios tanto a los cristianos como a los moros. Apresado por los agarenos, fue martirizado por la fe, cerca del pueblecito de La Pesa, el año 1569.

 

SAN SIMÓN DE ROJAS, presbítero

(28 de septiembre)

 

Nació en Valladolid, España, hacia el año 1552. Educado en la piedad desde la infancia, ingresó después en la Orden de la Santísima Trinidad. Casi toda su vida transcurrió entre cargos de docencia y oficios de gobierno. Al mismo tiempo se dedicó por entero a la dirección espiritual, a la promoción de las obras de misericordia y piedad y a propagar de una manera especial la devoción a la Virgen María, en cuyo honor fundó la Congregación del “Ave María”. Murió el 29 de septiembre de 1624.

 

 

 

 

BEATOS MÁRTIRES DE LA GUERRA CIVIL ESPAÑOLA

Beatificados el 28 de octubre de 2007 en la Basílica de San Pedro (Roma)

 

MÁRTIRES DE LA DIÓCESIS DE JAÉN (España)
(Villanueva del Arzobispo, Andújar [La Cabeza] y Martos)

BEATO Mariano de San José

Nació el 30 de diciembre de 1857 en el pueblo de Yurre. Pronunció sus votos solemnes el año 1875; en 1880 recibió la ordenación sacerdotal. Fue Ministro de algunos conventos y definidor general de su Orden. En el tiempo en que sufrió el martirio se ocupaba principalmente en la oración y en la administración del sacramento de la penitencia. Formaba parte de la comunidad religiosa del Santuario de Nuestra Señora de la Fuensanta, en Villanueva del Arzobispo, diócesis de Jaén. Fue asesinado el 26 de julio de 1936.


BEATO José de Jesús y María

Nació el 1ro. de septiembre de 1880 en el lugar de Navárniz. Emitió la profesión solemne el año 1889, recibió la ordenación presbiteral el año 1903. En los tiempos en que recibió muerte, 4 de agosto de 1936, era el Ministro del convento y santuario de Nuestra Señora de la Fuensanta.


BEATO Prudencio de la Cruz

Nació el 29 de abril de 1883 en el pueblo de Rigoitia. Tras haber emitido los votos solemnes en 1903, en ese mismo año recibió la ordenación sacerdotal. Se ocupaba del ministerio en el Santuario de la Beata Virgen María de la Cabeza, en Andújar. Recibió la corona del martirio juntamente con el Beato Secundo de Santa Teresa, el 31 de junio de 1936.


BEATO Secundo de Santa Teresa

Nació el 24 de marzo de 1891 en el pueblo de Barrios de Nistoso. Tras ligarse a Dios con los votos solemnes, en 1910, recibió el sacerdocio en 1914. Fue eximio profesor y predicador. Alcanzó la palma del martirio el 31 de julio de 1936.


BEATO Juan de Jesús y María

Nació el 8 de febrero de 1895 en el pueblo de Rigoitia. Pronunció sus votos solemnes el año 1918, recibió el sacerdocio en 1921. En el tiempo de su asesinato (que ocurrió la noche del 2 al 3 de abril de 1937) estaba dedicado al ministerio en el Santuario de la Bienaventurada Virgen María de la Cabeza.


BEATA Francisca de la Encarnación Martos

Nació el 2 de febrero de 1873 en el pueblo de Martos. Habiendo entrado en el Monasterio de Monjas de la Santísima Trinidad, pronunció los sagrados votos el año 1894. Fue enfermera, sacristana y portera. Derramó su sangre el 13 de enero de 1937.

 

MÁRTIRES DE BELMONTE (Cuenca)

BEATO Luis de San Miguel de los Santos

Nació el 25 de agosto de 1891 en el lugar de Amorebieta. Tras haberse consagrado a Dios con los votos solemnes en 1910, recibió el orden sacerdotal el año 1916. Fue profesor y superior del convento de Belmonte, y definidor provincial. Fue asesinado, junto a sus compañeros, el 24 de septiembre de 1936, tras algunos días pasados en prisión.

BEATO Melchor del Espíritu Santo

Nació el 28 de enero de 1899 en el pueblo de Laguna de Negrillos. Emitió su profesión solemne el año 1921; en 1924 recibió la ordenación sacerdotal. Se entregó a la enseñanza, a la predicación y al ministerio del confesionario. Por los tiempos del martirio era, desde hacía poco tiempo, superior del convento de Belmonte.

BEATO Santiago de Jesús

Nació el 22 de noviembre de 1903 en el pueblo de Líbano de Arrieta. Se consagró a Dios con los votos solemnes en 1924; recibió el sacerdocio en 1927. Fue maestro y profesor de los novicios.

BEATO Juan de la Virgen de Castellar

Nació el 16 de mayo de 1898 en el lugar de Villarrubia de Santiago. En 1923 emitió su profesión solemne como hermano laico. Desempeñó los oficios de cocinero y portero, e igualmente cuidó de la enseñanza de la religión a los niños.

 

 

 

 

 

VENERABLES, MÁRTIRES Y SIERVOS(AS) DE DIOS

 

VENERABLES

Venerable Tomás de la Virgen

(1587-1647)


Venerable Francisco Méndez Casariego
Fundador de Hermanas Trinitarias de Madrid
(1850-1924)

 


Venerable Félix de la Virgen

(1902-1951)

 

Venerable José di Donna
Religioso, Misionero y Obispo
(1901-1952)

 

SIERVOS(AS) DE DIOS

Siervo de Dios

Fray Juan de San José

(1586-1616)

Sierva de Dios

Ángela María de la Concepción

Fundadora del Monasterio de El Toboso
(1649-1690)


Sierva de Dios

Ángela María Autsch
Trinitaria de Valencia
(1900-1952)  + Auschwitz


Sierva de Dios

María Teresa Cucchiari

Fundadora de las Hermanas Trinitarias de Roma
(1734-1801)


Sierva de Dios

Mariana Allsopp Manrique
Cofundadora de Hermanas Trinitarias de Madrid

(1854-1933)

 

Sierva de Dios

María Pilar Martín de Blas
Laica Trinitaria
(1922-1956)

 

 

MÁRTIRES DE ARGEL

P. Fray Bernardo Monroy

 (1559-1622)

P. Fray Juan de Palacios

(1560-1616)


P. Fray Juan de Águila

(1563-1613)


MÁRTIRES DE INGLATERRA

P. Fray Cornelio O’Connor

(+1664)

P. Fray Eugenio Daly

(+1664)

 

 

MÁRTIRES DE ALCÁZAR DE SAN JUAN

P. Fray Hermenegildo de la Asunción

(1879-1939)

P. Fray Buenaventura de Santa Catalina

(1887-1936)

P. Fray Francisco de San Lorenzo

(1889-1936)

P. Fray Plácido de Jesús

(1890-1936)

P. Fray Antonio de Jesús y María

(1902-1936)

Fray Esteban de San José

(1880-1936)