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Sagrario de la Trinidad, condúcenos hacia la misericordia

2012: Año de la Virgen del Buen Remedio

 

 

Como preparación al Gran Jubileo Trinitario 2013, con motivo del VIII centenario de la muerte de San Juan de Mata, fundador de la Orden Trinitaria (1213) y el IV centenario de la muerte de San Juan Bautista de la Concepción, reformador de la misma Orden (1613), con alegría y gratitud a nuestro Dios Tres Veces Santo, les anuncio un año especial, dedicado a la Virgen del Buen Remedio.

 

POR CUANTO, desde el origen de la Orden se ha venerado con singular devoción a la Bienaventurada Virgen María, Sagrario de la Augusta Trinidad, bajo el título Madre del Buen Remedio; Ella es para todos nosotros modelo de fidelidad y compromiso.

 

POR CUANTO, San Juan de Mata, patriarca de la Familia Trinitaria, profesó una ardiente devoción a la Madre de Dios y, amparado en su protección, propagó y consolidó esta sagrada Familia, entregando a sus hijos e hijas, como muy rica herencia, la devoción mariana.

 

POR CUANTO, habiendo constatado que el culto a la Bienaventurada Virgen María del Buen Remedio, transmitido por la tradición, era en efecto una devoción especialmente sentida en toda la Familia Trinitaria, el Beato Juan XXIII, el 10 de marzo de 1961, la proclamó celestial Patrona principal, en la confianza de que esto avivara más a los miembros de esta Familia a honrarla con perenne y ardiente amor y a que, movidos por su ejemplo, nos dedicáramos especialmente a llevar alivio y remedio a los más necesitados.

 

 

POR CUANTO, «la Madre del Redentor tiene un lugar preciso en el plan de la salvación, porque “cuando se cumplió el tiempo establecido, Dios envió a su Hijo, nacido de una mujer y sujeto a la Ley, para redimir a los que estaban sometidos a la Ley y hacernos hijos adoptivos.  Y la prueba de que ustedes son hijos, es que Dios infundió en nuestros corazones el Espíritu de su Hijo, que clama a Dios llamándolo: ¡Abba!, es decir, ¡Padre!” (Gal. 4, 4-6)».

 

POR CUANTO, estas palabras del Beato Juan Pablo II, en su encíclica «Redemptoris mater», «celebran conjuntamente el amor del Padre, la misión del Hijo, el don del Espíritu, la mujer de la que nació el Redentor, nuestra filiación divina, en el misterio de la “plenitud de los tiempos”.  Esta plenitud delimita el momento, fijado desde toda la eternidad, en la cual el Padre envió a su Hijo, “para que todo el que cree en Él no muera, sino que tenga Vida eterna” (Jn. 3, 16)».

 

POR CUANTO, «Sagrario de la Trinidad, condúcenos hacia la misericordia» es el lema con el que queremos motivar la oración y la reflexión para que, siguiendo el ejemplo de nuestros padres San Juan de Mata y San Juan Bautista de la Concepción, «abramos nuestros corazones y nuestras vidas a la solidaridad con todos los hombres» y a revestirnos de entrañas de misericordia, especialmente, con los cautivos y pobres.

 

POR TANTO, proclamamos el tiempo comprendido entre la Fiesta de Santa Inés, virgen y mártir (28 de enero de 2012), y la Solemnidad de nuestro Padre San Juan de Mata (17 de diciembre de 2012) como el AÑO DE LA VIRGEN DEL BUEN REMEDIO para el Laicado Trinitario de Puerto Rico.

 

Y para que conste, firmo y sello la misma en la Casa de la Santa Trinidad de Ponce, Puerto Rico; a los veintiocho días del mes de enero del año del Señor de dos mil doce, fiesta de Santa Inés, virgen y mártir, titular de la Asociación Nacional de Movimientos Trinitarios.

 

Ministro Nacional

 

En la red desde el 28.enero.2005

Última actualización: 25.marzo.2012